CANCIONES QUE LE GUSTAN A DIEGO. HOY: LA GALLINA CO-CO-UÁ Y LA GALLINA TURULECA
Hoy la cosa va de gallinas:
Una cosa que caracteriza a la gente que ronda mi edad es que martirizamos a nuestros hijos con 'nuestras' canciones. Cualquier ocasión es buena para sofronizarles el hipotálamo entonando a las primeras de cambio las cuatro frases que recordamos de 'Comando G', 'La batalla de los planetas' o cualquier otra canción de la mítica Super Discolandia.
Si no les gustan nuestras canciones nos lo podemos llegar a tomar como algo personal. Por descontado, quien habla de canciones habla de series. Nuestras series: ¿¡¡¡¡Cómo puede preferir el bonsai ver la serie del mindundi ese del Manni Manitas (que me pone de los nervios con sus 'hello' y sus 'my friend'), que los episodios, que digo episodios...¡joyas!, que le he bajado conseguido de Mazinger Z por Dios!!!!
Mazinger era muy chuli pero Afrodita y sus ¡pechos fuera! era la bomba. El primer acercamiento erótico festivo de los niños de mi generación ( que no estábamos acostumbrados como los de ahora a ver pechugas en la tele desde el minuto 1)
SIn embargo, cuando se da el caso contrario y las canciones añejas les gustan nos alegramos mucho y es como si nuestro niño nos comprendiera mejor y tuviera mejor gusto. Es entonces cuando decimos o pensamos eso de: 'Míralo, los mismos gustos que su padre, si es que es clavadito a mi'.
Hoy traigo a este espacio dos canciones que Diego solicita con la vehemencia a que nos tiene acostumbrados. Dos canciones de mi época que han resistido el paso del tiempo, y que aun hoy mantienen intacta su capacidad de fascinación, de tenebrosidad ( si es que ésta palabra existe) y, porque no, de absurdez.
La primera es 'La gallina co-co-uá' interpretada por la sin par Ana del dúo Enrique y Ana. La canción va de una gallina depresiva ( y por lo facil que se deja coger, algo drogada diría yo), que no habla el idioma de las otras. Es diferente. Afortunadamente sus congéneres no son como los hermanos del patito feo y en lugar de marginarla relegándola al ostracismo y el vagabundeo, les va más la vena pedagógica y prefieren enseñarle su canción para que se integre, lo que dice mucho de ellas.
Es ideal para ponersela a los niños/as que aun no hablan, porque si se la pones a un crio en la fase de los porqués te pueden llegar a destrozar :
-¿Porque se va la mamá de coco-uá?¿Se portó mal? Si yo me porto mal ¿tambien me abandonarás?
-¿Dónde se fue la mamá de coco-uá? ¿Se fue con otro gallo?
-¿La sopa de gallina que haces es del cadáver de la mama de co-co-uá?
-¿Los huevos que nos comemos son pollitos muertos?
Y ale, trauma al canto.
Esta cancion es uno de los máximos exponentes de lo que yo denomino generación trauma y de la que ya os he hablado antes. Una generacion marcada por series y canciones donde se sufre y se llora mucho.Así de sentimentales neuróticos hemos salido.
El siguiente vídeo no tiene nada que ver con el anterior excepto porque sale una gallina de protagonista. Se trata de la Gallina Turuleca (aunque en mi casa siempre ha sido 'turuleta', pero en mi casa no somos de fiar) y corresponde a otra corriente de mi infancia: la canción absurda.
Los maximos exponentes de este moviento serían 'Los payasos de la tele' y sus canciones con letras como'Susanita tien un raton chiquitín que come chocolate y turrón y bolitas de anís. Le gusta el futbol el cine y el teatro, baila tango y rock and roll" Pobre hamster de Susanita, siempre me he compadecido de él. Menudas perrerías le hacía al pobre bicho.
En fin, volvamos a la gallina turuleca. Turuleca tiene un desorden psíquico. Pone huevos en todas partes menos en donde tiene que ponerlos. La vecina que la adquirió tampoco es que haya hecho muy buena compra, la verdad. Eso si, es una gallina del siglo XXI con su tanga y todo. Y tiene las piernas igualicas que las de Ana Obregón.
Llegados a éste punto los dos que hayáis llegado hasta aquí estaréis predispuestos a leer ya cualquier cosa así que me atrevo a aventurar una teoría: la gallina co-co-uá y la gallina turuleca son la misma gallina,en dos fases diferentes de su vida. Si hay algún psicólogo en la sala puede optar por darme la razón y encontrar una base científica que respalde mi teoría o darme terapia a mí mismo, que también me hace falta.
Finalizo este despropósito de post con una reflexión...¿Por qué venden tanto Los Lunnies? ¿Y los cantajuegos? Pues porque están hechos exclusivamente para niños, y hoy día, la musica dirigida a ellos es muy poca, por no decir nula. Los niños se "adultizan" ( mira, ya me he inventado dos palabras, de aquí a la R.A.E, oye) cada vez antes. Se han borrado las barreras y los peques cantan las canciones de Madonna en inglis pitinglis como si no estuvieran diciendo, "ven que te voy a comer to lo negro".
Si yo fuera productor, me pondría las pilas. Está comprobado que los niños arrastran a sus padres a comprar lo que sea y que cuando el producto está bien hecho los niños lo demandan, que digo lo demandan...¡Lo exigen!
EXTRABONUS: personas sensibles, abstenerse. Si a mi, con lo que yo soy para los payasos (LOS ODIOOOOOO) me llegan a llevar al circo y sale el individuo del video a cantar la gallina co-co-uá, salgo huyendo y no me pillan hasta el juzgado para pedir la emancipación de mis padres por sufrimiento intelectual (lo siento si es una celebridad en algunos paises de ayende los mares. A mi me da mucho yu-yu).
Con ustedes, Cepillín, el payaso tenebroso:




Piano sanchez dijo
Genial el recopilatorio, como miliki y lo de a sus niños de cuarenta años que pronto sera a mis niños jubilados...
solo he notado la falta del rocky chaparro.
un saludo
26 Enero 2009 | 01:40 PM